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Las Cuevas de Altamira La denominada Capilla Sixtina del Arte Cuaternario se encuentra a 2 Km en dirección Puente San Miguel. Se considera uno de los yacimientos más importantes del mundo, ya que podemos encontrar en su interior una inigualable colección de grabados y pinturas, datados de la época magdaleniense, por lo que Las Cuevas de Altamira han sido declarda patrimonio de la UNESCO en 1985.
El descubrimiento de Altamira se debe a Marcelino Sanz de Sautuola y su hija en el año 1879. Él era un gran amante de la arqueología y dio a conocer su magnífico hallazgo, pero en un principio se le tachó de farsante y no fue hasta 1902 cuando se descubren las cuevas del Sur de Francia, cuando realmente se valoran las pinturas de la Cueva de Altamira. En su interior encontramos diversas salas distribuidas a lo largo de 300 m: El gran salón o "Capilla Sixtina", a unos 30 m de la boca de la cueva, tiene unos 18 m de longitud y 9 de ancho, con entre 1.2 y 2 m de altura. En el techo de la sala los autores de las pinturas utilizaron las grietas y los recovecos de la roca para recrear los animales, casi de tamaño real, y otorgarles asi gracilidad y movimiento. Aquí vemos bisontes policromos, ciervas y cabezas de animales que utilizan los salientes de las rocas y la sala del pozo. Son interesantes algunos grabados antropomorfos con cabeza de animal y diversos motivos geométricos. La técnica utilizada es la de la tinta plana: primero trazaban los contornos en negro o con un buril y después se aplicaba el color, cuidando de resaltar los detalles anatómicos, recurriendo a diferentes tonos.
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